Millones de personas utilizan Internet de forma asidua para comprar o acceder a su banco en línea y prácticamente la mitad de las personas realizan las dos acciones (de acuerdo con la ASGECO). Como el uso de Internet ha aumentado no resulta sorprendente saber que el número de fraudes en línea también lo haya hecho. Siempre existen formas de protegerte contra los fraudes y asegurarte que estas navidades las recordarás por buenas razones.
ASGECO - La asociación general de Consumidores - indica que la información de las tarjetas bancarias son tan valables como el dinero líquido que cae en las manos de un estafador, por ello es importante guardar las tarjetas en seguridad.
Al comprar en Internet, suele ser necesario utilizar una tarjeta de crédito. Si empleas una tarjeta de crédito solamente para las compras en línea, mejor. Te resultara más fácil verificar que todas las compras realizadas te pertenecen. Es vital que verifiques y alertes tu banco en cuanto encuentres algo sospechoso. Cuanto antes se detecten los problemas, mejor.
Las tiendas en línea siempre imprimen sus pedidos y guardan copias de las condiciones del contrato de venta, incluyendo la política de devoluciones. Los compradores siempre deben anotar la dirección postal y el teléfono del vendedor. Una señal de alarma puede detectarse si la sociedad utiliza solo el apartado de correos en lugar de la dirección completa o números de teléfono móvil en lugar de línea fija.
Una forma de que el comprador se asegure consiste en utilizar una sola tarjeta de crédito destinada a las compras en línea. Puedes incluso elegir una tarjeta de prepago. En este tipo de tarjetas puedes cargar el dinero antes de comprar, con lo que no podrás gastarte mas. Por lo que si los estafadores te toman los datos, habrás limitado así tus perdidas.
Estas opciones normalmente te aparecerán en una nueva ventana a la hora de comprar en línea. Te permiten registrarte con una clave que da a los datos de tu tarjeta un nivel de seguridad más. No emplees el mismo código para los diferentes niveles de seguridad pues de lo contrario perderás en ella.
Los comercios que lo emplean deben cumplir con una serie de estándares de seguridad, como lo define el organismo de la industria de ventas en línea. Confianza En Línea tiene el objetivo de fomentar el uso y la navegación de forma tranquila y segura en Internet y los medios digitales. Donde vea este sello podrá navegar, comprar o compartir información con total confianza.
Las valoraciones de productos son una cosa, las valoraciones del servicio, son otra. Antes de comprar, echa un vistazo a las reacciones de otros clientes y mira si están satisfechos de su compra. Si tienes dudas, busca otros productos disponibles en la misma tienda y asegúrate que no se trata de tres o cuatro amigos que han escrito todas las valoraciones a través del sitio web.
Comprar con seguridad no solo consiste en minimizar el riesgo de fraude, también significa saber qué hacer cuando la compra te sale mal. Cuando compras algo en la calle, es fácil devolverlo con el recibo de la compra y obtener otro producto a cambio o la integralidad del dinero. Cuando se trata de una compra por internet, está menos claro. Pero conocer ciertas reglas básicas sobre tus derechos de compra puede ayudarte en situaciones difíciles.
Es importante conocer el código legal. En esta parte de la legislación se indica que si la compra cuesta entre 100€ y 30.000€ y el pago se ha realizado con tarjeta de crédito, estarás protegido si los bienes son defectuosos, si la compañía se va a la bancarrota antes de que recibas tu pedido o si este no llega a su destinatario por alguna razón. En ese caso puedes pedir un reembolso a la entidad de tu tarjeta de crédito.
Cuando compras en línea tienes una protección extra, gracias a una parte de la legislación denominada Regulaciones de la Venta a Distancia.
Los consumidores en línea tienen siete días laborables para devolver su compra a partir del día después de recibir el pedido. Pero esta ley solo se aplica a las sociedades con ventas en la Comunidad Europea.
Por supuesto, hay algunas excepciones. Los productos perecederos no se incluyen, ni las compras de menos de 35€ o los servicios financieros [que están cubiertos por otra legislación diferente]. No intentes comprar un montón de plátanos el lunes para intentar devolverlos el miércoles. ¡Desafortunadamente solo podrás dárselos a tus compañeros de trabajo o a tus vecinos!
Recuerda, millones de productos se compran en línea cada año y la mayoría llegan a su destino a tiempo y en perfectas condiciones, por lo que no te preocupes. Esta guía básica trata de darte seguridad más que de causarte pánico. Así que, sigue usando Kelkoo y ¡Felices Compras Navideñas!