Guía de Compra - Neveras

Capacidad

A la hora de escoger una nevera, debes pensar, en primer lugar, en la capacidad que necesitas. Ten en cuenta que la capacidad de una nevera se mide en litros, y que su interior puede ser abierto desde con una sola puerta hasta con tres, dependiendo de la gente que viva en casa y de su consumo. Obviamente, cuanto más grande sea la nevera, más gastará en electricidad, así que piénsalo para poder llegar sin problemas a fin de mes. Si en tu casa solo vives tú, te bastará con una nevera de 100 ó 150 litros, aumentando en 50 litros con cada nueva persona, recomendándose solo las neveras de más de 350 litros para las familias numerosas.

Tipos

Hay muchos tipos de neveras, desde las pequeñas de una sola puerta hasta las neveras americanas con dos puertas, la una al lado de la otra. Hoy por hoy tienen mucho éxito las neveras combi, que tienen un congelador grande además de la nevera, y funcionan con dos motores independientes. Además, podrás encontrar diferentes tipos de neveras también en cuanto al diseño (pueden ser más clásicas o más modernas) o en cuanto al color (del clásico color blanco al, por ejemplo, moderno color rojo).

Consumo energético

Es muy importante fijarse en el consumo energético que podemos usar, ya que variará según la etiquete de eficiencia energética que tenga, representadas por unas letras, divididas entre la G (la menos eficiente) y la A ++ (la más eficiente). Es muy importante que una nevera tenga un gran rendimiento energético, no solo por lo que te ahorrarás a final de mes en electricidad, sino porque también ayudarás al medio ambiente. Es importarse fijarse en que la nevera tenga la etiqueta ecológica europea, que tiene el símbolo de una flor y que hará que podamos ver rápidamente si el producto apenas tiene un impacto medioambiental, pues siempre será mejor ayudar a la naturaleza si nos dan la oportunidad, ¿verdad?

¿No Frost o convencional?

Los dos tipos de sistemas básicos para causar frío en la nevera son el convencional y el no frost, aunque debido a la demanda del segundo, es más complicado encontrar neveras con un sistema de enfriamiento convencional. Y es que el no-frost consigue algo que no se había visto hasta el momento: Elimina la formación de escarcha, consiguiendo así no tener que descongelar la nevera en ningún momento. Por otro lado, el sistema convencional también tiene sus ventajas importantes, ya que mantendrá la humedad de los alimentos, especialmente la de los vegetales y frutas.

Extras

Hoy por hoy, multitud de neveras vienen con extras incorporados, como un dispensador para el agua fría y para hielos, además de la posibilidad de regular los estantes, consiguiendo así distintas disposiciones. Además, las neveras más novedosas impedirán que los tornillos se oxiden, proporcionando al mismo tiempo una buena calidad aislante. Es importante también fijarse, antes de comprar, en las estrellas que aparezcan al lado de la nevera, ya que indicarán la temperatura máxima que puede alcanzar el congelador.