Guía de Compra - Lavavajillas

Protección antidesbordamiento

Desde hace unos años, el lavavajillas se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible en la mayoría de hogares, en el que poder lavar los platos, vasos y el resto de vajilla sin perder tiempo en hacerlo nosotros, ganando así en calidad de vida. Si quieres un lavavajillas de gran calidad, eso sí, fíjate bien en la presencia de sistemas antidesbordamientos (es posible que se llamen “aquastop” o similar), que conseguirán que, en caso de rotura de la tubería, tu cocina no acabe totalmente inundada. Los modelos más avanzados incluso harán que la válvula del lavavajillas corte la entrada de agua en el mismo momento en que se rompe la tubería. No tener un sistema de este tipo puede suponer una gran diferencia monetaria a la hora de acudir a un fontanero, así que piénsatelo dos veces: ¡Lo barato sale caro!

Clase energética

A la hora de escoger un lavavajillas, no puedes dudar ni un momento: Hazte con uno que tenga, como poco, la etiqueta de la clase energética A o, lo que es lo mismo, que tenga un consumo de electricidad reducido, que te permitirá ahorrar en la factura a final de mes. El código de letras va desde la A hasta la G, siendo la G el tipo de electrodoméstico menos recomendable, pues es el que más electricidad gasta. Existen dos clasificaciones por encima de la A, y que son aún más recomendables que ésta: A+ y A++, ambas muy recomendadas no solo para salvar el medio ambiente, sino también para salvar tu bolsillo.

Rapidez

Si quieres que tu lavavajillas lave bien a fondo, lo más normal es que dure alrededor de dos horas (si activamos el programa Eco, que ahorrará agua y energía, pueden ser más), pero aquí es donde entra la posibilidad de programar un lavado más eficaz y rápido en lavavajillas con Vario Speed, con el que podrás ahorrar un cincuenta por ciento del tiempo normal gracias al aumento de la presión del agua dentro del lavavajillas. Otras posibilidades para que el lavado dure menos son Speedmatic o Aqua Mix, que te permitirá regular la dureza del agua.

Cuidado del lavavajillas

A la hora de cuidar el lavavajillas y tener tu vajilla limpia y siempre brillante, en primer lugar ten cuidado a la hora de colocar la vajilla en su interior, separando bien los platos y poniendo las zonas cóncavas hacia abajo para que no se acumule el agua. Una vez colocados los platos, fíjate en que las aspas puedan girar sin interponerse con los platos, para no tener problemas de roturas inesperadas. Regula el descalcificador basándote en la dureza del agua, y fíjate bien en los niveles de abrillantador y sal, para que nunca se queden sin nada.

A tener en cuenta

Obviamente, debes fijarte en el espacio que tengas libre para poner el lavavajillas, aunque por lo general se recomienda siempre que no se debe escatimar en el tamaño de éste: Cuanto más grande, más vajilla cabrá en su interior. También debes mirar cuántas bandejas incluye, pues los hay con una bandeja extra para los cubiertos o en los que incluso pueden caber tres bandejas de platos y vasos regulables.