Guía de Compra - Textil Hogar

Para el dormitorio

A la hora de hablar en el material textil del hogar, obviamente en lo primero que pensamos es en el dormitorio, donde podemos encontrar ropa de cama entre la que no pueden faltar los cubrecamas (para evitar que el colchón se manche de sudor), sábanas (de las que hay que tener cuidado a la hora de elegir material, ya que no es lo mismo una sábana de seda que otra de un material artificial que puede raspar en la piel) y mantas (que, nuevamente, debemos mirar con lupa. ¿Calentarán lo suficiente? ¿Serán lo suficientemente suaves? ¿Cómo les afectará el paso del tiempo?). Además, hay que tener en casa, de forma cada vez más necesaria, edredones y fundas nórdicas, perfectas para el invierno, que te dará un calor natural y agradable, sin llegar a asfixiarte. Si quieres pasar más calor, es vital una manta eléctrica, aunque se debe tener mucho cuidado con este textil. A la hora de comprar textil para el dormitorio, hay que tener cuidado en comprar siempre del tamaño adecuado, que no falte ni sobre, que sea de un color que pegue con el resto de la habitación y, ante todo, que su material no nos raspe ni nos cree incomodidad.

Para el salón

Si queremos comprar ropa para el salón, podemos hacernos con algo vital en cualquier salón: Cojines, cuyas fundas pueden ser de poliéster, lana u otros materiales más suaves. En este caso debemos fijarnos si los cojines son suficientemente blandos y si nos ofrecen la suavidad y comodidad que se le puede pedir a un objeto de este estilo. Además, debemos fijarnos en qué está relleno, ya que la gomaespuma puede terminar haciéndonos daño en la espalda pero, sin embargo, un cojín de plumas nos hará mucho bien, además de resultar especialmente blando. También se debe tener en cuenta la funda del sofá, que puede variar entre diferentes estilos y colores, además del material, pero que siempre debe resultar cómoda para nosotros, sin pliegues y dobleces y que se pueda lavar de forma fácil y rápida.

Para la casa

A lo largo de toda la casa nos encontraremos con textil del hogar necesario para una casa normal. Por ejemplo, las cortinas y visillos, que acompañarán las ventanas de tu hogar y con los que tienes que tener tres cosas en cuenta. En primer lugar, su tamaño: Si una cortina se arrastra por el suelo, lo más probable es que termine llena de polvo y rota, pero si se queda demasiado corta ni siquiera tiene valor. Además, debe realizar la labor de tapar lo que ocurre en el hogar, por lo que se debe escoger un material lo suficientemente grueso y opaco como para dejar que la luz pase al hogar, pero no se pueda ver éste desde fuera. Finalmente, hay que tener en cuenta su material: Unas cortinas de plástico pueden durar más y resistir más a adversidades como el agua, pero resultan terriblemente desagradables a la vista y el tacto, mientras que a unas cortinas de tela les puede pasar el efecto contrario.