Guía de Compra - Telescopios

¿Necesito un telescopio?

Si eres un novato en mirar al cielo y observar de cerca, que te planteas comprarte uno de los muchos telescopios astronómicos para, simplemente, saciar un poco tu curiosidad y ver si te gusta el hobby… no necesitas un telescopio, al menos de momento. En cambio, puedes echar mano de unos buenos prismáticos, que te sorprenderán: Las estrellas se pueden ver perfectamente con ellos sin necesidad de recurrir a artilugios más grandes e innecesarios. Para practicar la astronomía, los mejores son aquellos de 7 o 10 aumentos por 50 o 60 de abertura. Para comprobarlo, en los prismáticos aparecerán los números de aumentos y los de abertura separados por una “X” (9 x 60, por ejemplo). No te ansies con los aumentos, lo importante es la abertura. Si decides seguir adelante, llega entonces el momento de escoger tu primer telescopio.

Telescopios refractores

Este es el telescopio clásico, en el que todos pensamos al imaginar uno, con el objetivo delante y el lugar donde se mira detrás. Su montura es de tipo ecuatorial (o sea, que debe ser orientada de una forma muy específica) y seguirá los objetos del cielo mientras se gira una de sus ruedas, pudiendo motorizarse con mejores modelos. En cuanto a la abertura, va desde 70 mm hasta 150, aunque se recomienda escoger de 90 en adelante, ya que 70 es muy pequeño. Si quieres dar tus primeros pasos en el mundo de la astronomía, no lo dudes ni un momento y hazte con un telescopio refractor.

Telescopios reflectores

Un telescopio reflector tiene una mayor abertura que el refractor, desde 150 mm hasta 200 mm, y especialmente su espejo debe ser de buena calidad. Una versión más alta de los reflectores son los telescopios catadióptricos, que pueden llegar incluso a 300 mm de abertura, aunque en este caso se necesita una silla o una escalera debido a que el ocular queda alarmantemente alto.  Si no se quiere fotografiar el cielo, sino simplemente mirarlo y sorprenderse, este es el telescopio ideal

Parámetros importantes en un telescopio

A la hora de comprar un telescopio hay que tener en cuenta tres criterios básicos: El diámetro, la longitud focal, o, lo que es lo mismo, los aumentos que el telescopio tiene, dividiendo la focal por el ocular (por ejemplo, puede dar como resultado 125x), y la relación focal, para la que hay que dividir la longitud focal entre el diámetro. Si la relación focal es pequeña , será ideal para la luminosidad en las fotos y objetos grandes, mientras que si es grande, será ideal para ver los planetas, las estrellas u otros objetos más alejados y pequeños. Antes de ir a mirar las estrellas, eso sí, debes seleccionar el lugar y el momento, para tener en cuenta las turbulencias y problemas atmosféricos. ¡Y ya solo te queda centrarte en mirar al cielo y disfrutar con tu telescopio!