Seguridad Infantil

Guía de Compra - Vigila bebés

Por qué hacerse con uno

Hay muchas razones para comprar un vigila bebés cuando tienes niños pequeños. Y es que un monitor para niños nos dará información sobre qué tal está el bebé mientras duerme en otra habitación o en el cochecito. Así, como padres, podréis dormir y sentiros tranquilos sabiendo que el bebé está bien. Eso sí, ten en cuenta que depende de la calidad que quieras en el vigila bebés, costará más o menos. Un modelo de alta calidad puede costarte varios miles de euros, pero también hay monitores que cuesten menos aunque no tengan tantas prestaciones (mejor pantalla, termómetro, sensor de movimientos…). Tampoco escatimes, ya que un mal monitor puede causar interferencias o cubrir mal el sueño del bebé.

Decisiones

La mayoría de la gente usa un monitor que solo mande sonido y no imagen, ya que es información suficiente para la mayoría. El monitor de bebé nos dirá cuándo llora el bebé, y la mayoría también tienen una luz que nos muestra si el bebé llora. Cuanto más llore el bebé, más luces LED se encenderán. Si quieres información adicional puedes comprar un monitor con audio y vídeo, que tienen una pequeña cámara que puede montarse en la pared o en una mesa cercana al bebé. Estas imágenes te permitirán ver cómo duerme tu hijo y puede aportar más tranquilidad. Por otro lado, hoy por hoy se recomiendan los monitores digitales, ya que los analógicos operan en una frecuencia radiofónica que hacen que puedan tener interferencias por culpa de los móviles o radios. Un monitor digital hará que sea imposible tener interferencias en el sonido de tu monitor.

Qué debe tener

Un monitor de bebés debe tener algunas prestaciones que debes escoger. Por ejemplo, la banda de frecuencia, que hará que el sonido de otros aparatos no se mezcle con tu vigila bebés (y viceversa). Muchos monitores de bebés, de hecho, ya vienen en frecuencias con menos tráfico, para mejorar la privacidad y reducir las interferencias. Si quieres un monitor de bebé con cámara, es importante que esta tenga visión nocturna, para poder ver lo que hace el bebé incluso cuando todas las luces están apagadas, sin tener que dar la luz e interferir con el sueño del niño. Otras prestaciones de mayor calidad incluyen sensor de temperatura (para que duerma con la mejor temperatura posible, ni con mucho frío ni con mucho calor), sensores de movimiento y sonido (para poder seguir el movimiento y la respiración del bebé, filtrando otros sonidos posibles, que te despertará cuando pase algo importante) o la facilidad de conexión con la televisión, por si quieres ver a tu hijo dormir en la pantalla grande.

¿Quieres más?

Si quieres moverte por la casa sin tener que llevarte el monitor del bebé, puedes hacerte con unidades extra y ponerlas en diferentes habitaciones. Así, podrás tener un vigila bebés en la habitación y otra en la cocina, para asegurarte de que nunca te quedes fuera del rango de escucha de tu bebé. Además, la mayoría de los fabricantes te permitirán añadir cámaras extra al sistema original, algo muy útil si tienes más de un bebé o quieres cubrir más áreas en tu casa. ¡En la seguridad vale la pena invertir!