Neumáticos

Guía de Compra - Neumáticos

Código de identificación

La importancia del código de identificación
Al ver un neumático hay que mirar, aunque parezca baladí, el código de identificación de este, ya que nos servirá para identificar todo sobre la goma en cuestión. Es algo así como el DNI del neumático, que nos resolverá todas las dudas. De su enorme revoltijo de letras y cifras, fijémonos primero en las tres primeras cifras, que nos indicará la anchura del neumático (en milímetros, claro), seguida del porcentaje que expresa la relación entre la altura y la anchura del neumático. La primera letra que vemos, la R, dice que el neumático es radial (hoy por hoy todos los neumáticos son radiales).

Significado de las cifras
Las siguientes dos cifras nos dicen el diámetro de la llanta por su parte exterior (en pulgadas, o, lo que es lo mismo, multiplicando por 2’54 centímetros), y las dos (o tres) siguientes el índice de carga, que va desde 20 hasta 120 y que significa una cosa u otra centrándonos en una tabla al respecto. La letra siguiente puede ser una T, H o V, significando diferentes índices de velocidad: 190 km/h (T), 210 km/h (H) y 240 km/h (V). Cabe decir que si el coche puede llegar a 220 km/h debe llevar neumáticos de clase V. La palabra siguiente (tubetype o tubeless) muestra si tiene o no tiene cámara de aire, aunque hoy por hoy solo tienen cámara de aire algunos 4X4 y vehículos del campo. Para finalizar, “E4” es obligatorio si cumple con la normativa europea y lo siguiente es el código DOT que indica la fecha de fabricación del vehículo: Las primeras cifras indican la semana y las otras dos el año. Seguro que ya no os parece una locura leer “180/69R17 90V Tubeless E4 T0911”.

Qué goma escoger

La goma dura y medio-dura
Por supuesto, hay que tener mucho cuidado a la hora de elegir la goma de nuestro neumático, ya que muchas veces es lo que va a decidir varios factores de nuestro coche, como la rapidez o el agarre. La primera goma que hay que tener en cuenta es la goma dura, entre las que entran los conocidos como de turismo, con algo de peor agarre que uno duro pero ideal para poner en un coche “de ciudad” y correr por autovía o carretera convencional. El medio-duro son gomas sport de calle, con las que no es recomendable viajar porque duran bastante menos.

La goma blanda y muy blanda
Por su parte, los neumáticos blandos se adhieren mejor al pavimento y son perfectos para las curvas, aunque ya estamos hablando de un coche de sport. Los muy blandos son directamente útiles tan solo para competiciones y, finalmente, los slicks, que solo pueden usarse durante las carreras de Fórmula 1 debido a su resistencia nula a la lluvia y una duración casi anecdótica. Eso sí, el agarre es espectacular, especialmente en curvas, y los hay que se lo compran para practicar en circuito cerrado o aparcamientos. Por supuesto, depende del tipo de coche y de lo que queráis para él, pero lo habitual para un turismo es comprar una goma de tipo duro.

Cómo conservar tu neumático

Consejos de conservación
Conservar un neumático es más fácil de lo que parece. Tan solo hay que seguir algunas recomendaciones que cualquiera podría considerar obvias, como la de mantener la presión correcta (e incluso un poco más). La presión ha de tomarse siempre en frío, nunca en caliente, o se marcará una cifra más alta que la real. Si se va a transportar mucho peso, de todas formas, es mejor subir un poco la presión por si acaso. Si, además, por el camino evitamos gravilla y baches, habrá más posibilidades de tener los neumáticos en plena forma.

Mediciones y equilibrado
El dibujo del neumático no debe nunca ser inferior a 1,6 mm. Para medirlo, se debe usar los testigos. Tampoco es recomendable poner neumáticos de diferentes formas, características o nivel de desgaste en el mismo coche, ya que puede dar lugar a un desgaste excesivo de otras ruedas y, por tanto, a inseguridad al volante. Además, hay que mirar el equilibrado de las ruedas si notamos excesiva vibración y, claro está, tener la rueda de repuesto siempre preparada para cualquier imprevisto.

Consejos

Cuidado con las gangas
Hay que tener siempre mucho cuidado a la hora de comprar neumáticos online (y físicamente, claro), ya que lo barato sale caro. Las grandes ofertas de neumáticos no suelen ser sinónimo de nada bueno: Fecha de caducidad pasada, neumáticos ya usados, ilegales… Lo mejor es comprar en un distribuidor homologado productos de calidad que, además, estén aprobados por la CE. De lo contrario, no solo puede caer una multa, sino tener problemas a la hora de conducir.

Fecha de caducidad
Ojo con la fecha de caducidad, que suele estar escrita sobre la goma en sí misma. Siempre habrá quien quiera “colocar” productos defectuosos, por lo que hay que estar atentos. Y no, no basta con comprar en un establecimiento solo de neumáticos: Los problemas pueden darse allí de la misma forma.

El futuro

Neumáticos antipinchazos
El futuro ya está aquí, como quien dice, y ya se están haciendo pruebas que revolucionarán el mundo de los neumáticos en los próximos años. Sin ir más lejos, los neumáticos antipinchazos cada vez están ganando más terreno en las pruebas, y ya pueden ir a incluso 80 kilómetros por hora, una cifra que, según se espera, aumentará en los próximos años. Tristemente, aún queda bastante para que estos neumáticos sean aptos para todos los coches.

Neumáticos con nitrógeno
No solo tenemos los neumáticos antipinchazos en el futuro más cercano, sino los neumáticos que funcionan con nitrógeno, un material que no actúa con el caucho y aguanta mejor los cambios de temperatura, siendo más constante que el oxígeno. ¿Lo malo? Que no es gratuito y hay que pagar por él. ¿Quién sabe si algún día lo veremos como opción en todas las gasolineras?