Guía de compra - Mesas de mezclas

Qué es

Para qué sirve
Una mesa de mezclas sirve, básicamente, para juntar varios sonidos y hacer que suenen al mismo tiempo, dando más importancia a unos que a otros e incluso silenciando por completo los sonidos en sí mismos. Todos los sonidos se procesarán y combinarán al mismo tiempo llamando mezcla al producto. La mesa es un elemento imprescindible en conciertos, en radio o incluso en programas amateurs, para dar o quitar importancia a los diferentes canales que a ella llegan. En definitiva, una mesa de mezclas es aquella que, dando muchas señales de entrada, ofrece varias señales de salida que no son sino mezclas del sonido de entrada. Algunos de los sonidos que pueden mezclarse son micrófonos, música, ordenador o entradas de línea.

Las partes de una mesa analógica
Las mesas analógicas siguen siendo usadas en radios locales y universidades, y son las más básicas de todas las mesas que podremos encontrar en el mercado. Pese a ello, siguen teniendo más o menos las mismas partes que cualquier mesa, lo que sirve para hacernos una idea. En primer lugar tenemos los canales de entrada, donde entran los micrófonos y el resto de señales acústicas: Cada entrada de señal, obviamente, debe colocarse tan solo en un canal de entrada, sin repetir. Los buses son los controles que modificarán el sonido hasta hacerlo audible y llevarlo, directamente, hacia la salida. Los controles de salida, entonces, serán los que lleven la emisión directamente a la grabación o al directo. Para poder escuchar y ver el nivel de calidad tenemos el monitoreado y los monitores, para comprobar que todo puede funcionar sin saturación y con buen audio.

Mesa digital

Ventajas
En los tiempos actuales, las mesas digitales han terminado casi por completo con las mesas analógicas. Y es normal, porque las ventajas que nos ofrecen las mesas digitales son muy grandes. Por ejemplo, la mesa digital nos permitirá conectarnos más rápidamente al ordenador sin necesidad de usar complejas tarjetas de audio (aunque son recomendables para no tener ningún problema. Y con ello todo lo que conlleva, como poder controlar las mezclas desde el PC o controlar las entradas al ordenador sin ningún problema y el mejor sonido. Y es que la mesa digital hace algo que no hace la analógica, por obvio que suene: Digitalizar el sonido, consiguiendo por tanto una calidad mayor. Y, además, al digitalizar se pueden usar diferentes efectos muy interesantes, como los retrasos o las puertas de ruido. Nadie puede negar que la manipulación que se le puede hacer a la imagen digitalizada es mucho mayor que la que se puede hacer en el plano analógico. Además, ofrece un gran grado de flexibilidad al poder hacer multitud de capas asignadas a diferentes canales y controles. Y si queremos parar, podemos guardar nuestra configuración para permitir así que haya varios programas en esa misma mesa.

Mesas virtuales
Las mesas virtuales no son mesas de mezclas tal y como las tenemos en mente, sino que es una mesa que tan solo puede usarse en el ordenador, combinando un ordenador con programas especializados para grabar audio en estéreo o en multipista directo al disco. Así, se elimina por completo el componente analógico y se alimenta a un ordenador. En el ordenador podremos ver los controles de la mesa y los podremos manejar con el ratón y el teclado. No pensemos que todo es bueno o que podremos tener un número de canales ilimitado, ya que dependerá del disco duro y su capacidad. A cambio, podremos procesar el sonido de manera muy sencilla.

Las mesas virtuales no son mesas de mezclas tal y como las tenemos en mente, sino que es una mesa que tan solo puede usarse en el ordenador, combinando un ordenador con programas especializados para grabar audio en estéreo o en multipista directo al disco. Así, se elimina por completo el componente analógico y se alimenta a un ordenador. En el ordenador podremos ver los controles de la mesa y los podremos manejar con el ratón y el teclado. No pensemos que todo es bueno o que podremos tener un número de canales ilimitado, ya que dependerá del disco duro y su capacidad. A cambio, podremos procesar el sonido de manera muy sencilla.

En qué fijarse

En qué se distinguen unas de otras
A la hora de comprarte una mesa debes fijarte en que sea de mayor o menor calidad, claro está… ¿Pero cómo darse cuenta de cuál es mejor? El primer punto en el que debemos fijar es en cuántos canales de entrada existen, ya que, si hay más entradas, se podrán juntar más sonidos. También hay que tener en cuenta que es posible que la mesa de mezclas no tenga la posibilidad de obtener el audio en estéreo o, lo que es lo mismo, de permitir que poner la proporción que nos apetezca en dos salidas diferentes: Izquierda o derecha. Otras prestaciones que tenemos que tener en cuenta es cómo se mide el sonido y su ganancia o la posibilidad de ecualizar cada señal de entrada diferente de las demás.

Fidelidad
La fidelidad es la manera en la que el audio se reproduce teniendo en cuenta cómo entró el audio en primer lugar. Para ello hay que hacer caso a sus características técnicas, la distorsión, la relación de ruido… Las señales de entrada no deben verse alteradas sin control al atravesar la mesa de mezclas.

Tipos

Mesa in-line
La mesa de mezclas in-line es aquella que se usa en estudios de grabación. Allí hace falta una salida por cada canal. Las funciones de entrada, salida y retorno son divididas en secciones, pero siempre dentro del mismo canal. Es una de las mesas más complejas y, desde luego, no está lista para ser usadas de forma amateur. De esta forma, eso sí, se tiene un mayor control de sonido sobre las fuentes de sonido individuales.

Mesa Split
Las mesas de mezclas Split son las más normales y generalizadas, que se utiliza para grabaciones estéreo. La mesa de mezclas permite hacer un número de funciones muy específicas, principalmente centradas en procesar la señal de audio, amplificarla, controlar su nivel o mezclar las señales.

Otras mesas
Otro tipo de mesas son las mesas de monitores, que están pensadas para dirigir el sonido hacia las personas que están en un escenario, en ocasiones teniendo que montar varias cuñas y usando una mesa de monitores para enviar a cada uno de los miembros del show su propio sonido. Claro está, además tenemos disponibles las mesas de mezclas portátiles, mucho más sencillas y que pueden ir desde mesas básicas hasta complejas funciones, que no deben confundirse con las más capacitadas mesas de emisión para exteriores, con un tamaño reducido pero de calidad. Existen otras mesas pero son mucho menos importantes e interesantes.