Gafas de sol

Guía de Compra - Gafas de Sol

Gafas con protección

Elegir el cristal y el filtro
En primer lugar, ten en cuenta que a la hora de escoger unas gafas de sol no debería primar lo estético sobre lo eficiente. Sí, hoy por hoy podemos conseguir ambas cosas (nuestra estética deseada con una gran calidad), pero debemos tener en cuenta unas cuantas cosas: En primer lugar, el color del cristal debería darnos lo mismo, ya que lo que debemos buscar es que nos proteja de los filtros solares y los rayos UVA. Para ello, al margen del color del cristal (puede haber incluso cristales transparentes con la calidad deseada) debemos fijarnos en que las gafas tengan inscritas las letras CE y, más adelante, el nivel de protección, que va de 0 a 4. Los cristales deben ser o minerales (que se rayan poco, aunque pueden hacerse mucho daño si caen) u orgánicos (más ligeros y a los que no les pasa nada si se caen).

Cuál es la mejor protección
Hay que tener en cuenta que los niveles de protección van del 0 al 4, siendo 4 el máximo y 0 el mínimo. Las gafas con un nivel de filtración 0 se  utilizan solo para estética y confort, y no protegen realmente contra el sol. Para el uso urbano se utilizan las de nivel 1, mientras que las de nivel 2 son utilizadas para practicar deportes de campo o ir de paseo. Las de nivel 3 son las más utilizadas, aunque se recomiendan para las vacaciones (playa y montaña) y para su uso en niños. Finalmente, el nivel 4 solo es recomendable en alta montaña y para deportes acuáticos. Su gran problema es que absorbe, como máximo, el 97% de la luz visible, por lo que no son aptas para conducir. Ten en cuenta que los niños deben tener un cuidado especial, para lo que se deben comprar gafas de calidad y no las más baratas, por mucho cristal oscuro que tengan: Se trata de parar los rayos del sol, no de realizar un efecto visual. Algunos filtros adicionales que pueden llevar las gafas de sol son los fotocromáticos (Cambian la intensidad de la luz ultravioleta, haciendo que la claridad se vuelva oscuridad), los espejados (conocidos sobre todo por las gafas de esquí), polarizados (los más habituales, que eliminan los reflejos en el agua o la nieve) y los antirreflejo (que evitan los rayos que pasan por los lados de las gafas.

 

Como elegir

Según tu rostro
Obviamente, uno de los puntos más importante a la hora de comprarse unas gafas de sol, además de la protección, es cómo nos quedan estéticamente. Hay algo que no se debe olvidar: Si tienes la cara pequeña, no puedes utilizar unas gafas XXL, que te quedarán bien solo si tienes una cara grande o ancha. Pero además, debes escoger la montura según tu tipo de rostro. Por ejemplo, si nuestra cara es ovalada, lo mejor es que tires por la compra de gafas rectangulares por la parte de las lentes y con un marco grueso alrededor, ya que harán que tu rostro se vea más ancho, aunque lo cierto es que todo tipo de gafas te quedarán bien. Por su parte, si tienes las facciones de la cara rectas y una especie de cara cuadrada, se pueden utilizar gafas con lentes ovaladas, para disimular dicho rostro. Si se tienen pómulos amplios y una gran frente, pero un mentón pequeño, las gafas ovaladas disimularán un poco esa forma de triángulo. Si tienes el rostro alargado, podremos hacer que pierda gracias a las gafas que mejor le queden, preferiblemente tan alargadas que sobresalgan de las mejillas y evitando la largura de la cara. Finalmente hay que pensar en una mayoría: La gente con la cara redonda, a la que se dará una forma más alargada con las gafas cuadradas.

Según el color de la lente
Aunque, como hemos dicho, lo importante es la elección de unas gafas que prevengan de los rayos ultravioleta, es igualmente importante conseguir el color adecuado para la lente de las gafas, ya que cada uno servirá para una cosa diferente (en combinación con los niveles de protección). Por ejemplo, una lente marrón aumentará el contraste, lo que la hace perfecta para practicar deporte al aire libre, recomendándose en caso de miopía. Una lente verde, por su parte, reduce la luz sin meterse con la claridad de la visión, siendo especial tanto para la hipermetropía como para practicar deportes náuticos. Por su parte, la lente amarilla mejorará el color y el contraste en días con nubes, bruma o niebla (no teniéndose que usar en días soleados, al poder cambiar nuestra percepción de la realidad) y la gris se recomienda para conducir, permitiéndose su uso continuado a lo largo del tiempo. Finalmente, la lente naranja se usa tan solo cuando el cielo está gris y oscuro, ya que da más contraste, dejando de lado su uso solar.

 

Consejos

Ten en cuenta tu color de piel
Desde un punto de vista estético, tienes que elegir las monturas basándote también en tu color de piel. Por ejemplo, para las pieles claras se deben comprar monturas azules, negras, blancas o más claritas, mientras que las morenas tendrán que llevar tonos cálidos, como el rojo, el amarillo o el marfil.

Salud visual
Ten en cuenta que, si no compras unas gafas que te protejan correctamente del sol, puedes terminar con daños en la córnea, en la retina y en el cristalino, y acabar con enfermedades como la conjuntivitis. Procura para evitarlo conseguir gafas con protección lateral, para evitar también que se refleje la radiación que rebote en las paredes u otras partes del cuerpo. Entre otras cosas, llevar gafas y estar bien protegidos ayudará a que te protejas de las cataratas futuras. Pero no solo hay problemas tan graves y lejanos en el tiempo: La mala utilización de las gafas de sol también puede causarte dolores de cabeza y molestias oculares ocasionales, al evitar que los rayos UVA y UVB lleguen a ti.